-FJC – PC
-FJC – PC (CE)
-Juventud de CTA
-ENPL
-JP Evita
-JP La Cámpora
Debido a que no fue mucha la cantidad de compañeros que participaron en la Comisión, se pudo dialogar y compartir experiencias en forma distendida y participativa. En un principio se presentaron los compañeros, para luego comentar las experiencias que cada uno desde su práctica militante y personal había tenido en relación a la temática de la comisión.
Entre estas distintas experiencias escuchamos la de compañeros estudiantes de Educación Física, de Salud, y varias experiencias de militancia en los barrios desde donde, de una manera u otra, cada uno se había enfrentado a la problemática de las adicciones, o había recurrido al deporte y la recreación como herramientas de trabajo comunitario.
Comenzamos haciendo una evaluación de la situación actual, en la que las adicciones aparecen como una de las principales problemáticas de los jóvenes en los barrios populares, y para la juventud en general.
La importancia de la temática también nos hizo derivar la mirada hacia las condiciones en las cuales se fue produciendo el escenario actual, principalmente marcado por la ruptura que significó la última dictadura militar y por las políticas de reducción del estado y de empeoramiento de las condiciones de vida de los sectores populares que vivimos durante los gobiernos posteriores a la dictadura que gobernaron de acuerdo a los dictados y recetas neoliberales. También observamos que ese proceso de retroceso y desestructuración social, que había derivado en una crisis estructural en Diciembre de 2001, se detuvo desde el año 2003 con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia. Lo que vemos es que a partir de ese momento, la presencia del Estado y las decisiones de soberanía económica han vuelto a ser consideradas como política de Estado; y al mismo tiempo, los movimientos sociales mantienen una relación distinta y fructífera con el Estado, a comparación de los gobiernos anteriores en los que la represión era la moneda corriente en el trato hacia las organizaciones populares.
Evaluamos como consecuencias de la dictadura y de los gobiernos privatizadores y subordinados al “Consenso de Washington” la desarticulación de las políticas sociales, la reducción del Estado y alejamiento de sus funciones de garantizar espacios de socialización e integración, la desaparición de los “clubes de barrio” y otras organizaciones intermedias, la mercantilización del deporte, la pérdida de los espacios públicos. Eso se combinó de manera letal con la pérdida de expectativas de los jóvenes debido a las pocas oportunidades de pensar un futuro en base al estudio y el trabajo, que ya eran testigos de la frustración de muchos de sus padres por la pérdida del trabajo y el golpe que eso significó a la dignidad de muchos compatriotas. Y también consideramos que ya desde hace tiempo se utiliza a la droga como un elemento que lesiona la natural predisposición de los jóvenes a la lucha por un futuro mejor y contra las injusticias.
Ante este escenario, también evaluamos que si bien se ha avanzado, todavía se hace necesaria una profundización de las medidas y de los programas necesarios para abordar esta problemática. El escenario para lograr esto último fue reconocido como por demás complejo, ya que se entrelazan responsabilidades de las fuerzas de seguridad, que en gran medida todavía están ligadas a concepciones represivas y en donde la corrupción se halla extendida. La compleja estructura del Estado también requiere una modernización para lograr una llegada efectiva a la solución de estos problemas. Pero consideramos que desde una política de articulación con las organizaciones políticas y sociales populares y el Estado, se puede llegar a los barrios con propuestas que aporten opciones recreativas y deportivas que son el camino más adecuado para sacar a los pibes de la calle y volver a recomponer el tejido social desde la participación y la militancia. A la vez, sería importante que se multipliquen y cualifiquen las instituciones de tratamiento de las adicciones, y se facilite el acceso a los tratamientos. Y también que se fomente la creación y el sostenimiento de los clubes de barrio como organizaciones intermedias que permitan acercar al Estado y la comunidad.
Otro tema muy ligado que fue permanentemente tocado fue el de la criminalización de la juventud, ya que las adicciones y la delincuencia están relacionados íntimamente.
Sintetizando lo debatido durante la comisión surgieron los siguientes puntos:
• Necesidad de recuperar el rol activo del Estado fomentando el deporte como herramienta de inclusión e integración, para revertir los efectos negativos que las políticas neoliberales significaron en esos aspectos.
• Destacar la importancia de la actividad recreativa y deportiva como herramientas de prevención y contención para los pibes.
• Fomentar la integración y la interacción entre las organizaciones populares e instituciones públicas como escuelas secundarias y centros de salud.
• Incentivar la creación de instancias de formación, capacitación y participación sobre estas temáticas en los barrios y organizaciones.
• Como propuesta concreta se pensó en lo siguiente: En aquellos territorios donde las organizaciones cercanas tengan trabajo, organizar torneos o encuentros deportivos para los pibes, y aprovechar para charlar sobre estas temáticas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario